Desde hace tiempo albergaba las ganas de conversar con René Padilla (1) sobre el tema de la iglesia emergente. Así que aproveché mi viaje a Brasil a Litt World (Congreso mundial de Publicadores y Escritores Cristianos) y platiqué con él, y con otros amigos, sobre el mencionado tema.René está muy cercano a esos conceptos. Primero, porque lleva muchos años promoviéndolos. Segundo, acompañó en septiembre de 2006 a Brian Mclaren (2) en una gira por varios países latinoamericanos. Tercero, porque publicó el libro de McLaren, «Más preparado de lo que piensas: la evangelización como danza en tiempos posmodernos.»Cabe preguntar si el cambio a una iglesia contextualizada en nuestro continente ha llevado también a una completa contextualización del culto. Algunos principios
En Estados Unidos el movimiento de la iglesia emergente está motivando la formación de iglesias alternativas para el cumplimiento de la misión cristiana integral. La iglesia emergente no se ve como una iglesia institucional o como un club donde los miembros deciden si los miembros deben asistir a sus reuniones vestidos formalmente. Tampoco creen que deben estar aislados de la sociedad.






